También es un duelo… y una transformación
Este proceso duele.
Es el duelo de lo que fuiste, de lo que ya no eres,
y de lo que aún no sabes que puedes ser.
Muchas mujeres atraviesan este momento en silencio:
la menopausia, el nido vacío, cambios en el cuerpo, nuevas formas de relacionarse.
En los hombres, el cuestionamiento es distinto, pero igual de profundo:
el deseo, la identidad, la vitalidad, el sentido.
Es un portal.
Un punto simbólico de muerte y renacimiento interior.
No hay vuelta atrás… pero sí hay transformación.